La primera sublevación en el estado de Chihuahua y en la República mexicana ocurrió en la localidad de Cuchillo Parado, municipio de Coyame, el 14 de noviembre de 1910, respondiendo al llamado a las armas del Plan de San Luis, proclamado por Francisco I. Madero, y que fue el preludio de una serie de levantamientos en la región noreste del estado, desembocando en varios enfrentamientos armados con el ejército federal. Se documenta con testimonios orales y escritos que en los municipios de Coyame y Ojinaga se gestó un importante movimiento armado, y que dicho pronunciamiento está lejos de haber sido sólo un "chispazo", como algunos historiadores y cronistas han insinuado.