El objetivo de este libro no es mostrar únicamente el Auschwitz histórico, sino el Auschwitz que ha arraigado en el ser la no-capacidad de distinguir entre el bien y el mal; la obcecación por reafirmar la propia identidad como la únicamente humana y la imposibilidad de pensar la alteridad. Aún hoy, Auschwitz, persiste como legado, del cual, nuestro mundo es tanto albacea como heredero. Auschwitz es, pues, el punto de partida, pero no el punto final.Este libro es un estudio en el que se muestra el modelo de antihombre que nace de la antropología nazi contraria al modelo de hombre que revela la antropología cristiana.